Avance hacia la cura de enfermedades neuro-degenerativascomo el Parkinson o el Alzheimer

Edward Málaga-Trillo, biólogo peruano, es quien descubrió la función de una proteína presente en humanos y animales, y que según afirma significará un paso importante hacia el entendimiento y cura de enfermedades neurodegenerativas conocidas como el Parkinson o el Alzheimer.
Ya hace mas de 20 años que la comunidad científica sabe que las proteínas normales del cerebro, pueden volverse dañinas y provocar enfermedades mortales, tales como el mal de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) equivalente en los humanos al ¨ mal de las vacas locas ¨, llamado Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB). Gracias a este descubrimiento, Stanley Prusiner se llevaría en 1997, el premio Nobel de Medicina.
Pero un dato sumamente importante y desconocido, como el que proporcionaría la respuesta de por qué el cerebro produce cantidades tan altas de este compuesto, llamado proteína de prión (PrP); fue descubierto por el experto Edward Málaga-Trillo, de 39 años, quien frente a un equipo de expertos de la Universidad alemana de Konstanz pudo dar respuesta a esta incógnita científica.
Según sus estudios, la PrP tendría un rol beneficioso para el organismo y cumpliría un papel fundamental en la comunicación celular.
“Hemos descubierto que bajo condiciones normales, la proteína de prión tiene la función de servir como un pegamento que permite a las células mantenerse en contacto. En el cerebro, este proceso es fundamental para que las neuronas se comuniquen entre ellas y hagan posible actividades tan elementales como pensar, recordar, o caminar”, detalló el biólogo a la agencia noticiosa AFP.
“Nuestro descubrimiento implica que al transformarse la PrP, pierde su función benigna. Esto desencadenaría la muerte de las neuronas cerebrales, provocando los males neurodegenerativos conocidos”, agregó.
La reconocida revista científica PLoS Biology, cuya edición es Norteamericana, y posee difusión mundial, fue la encargada de publicar dicho estudio.
Por otro lado, la prestigiosa revista científica The New Scientist, editada en Inglaterra, abala dicho hallazgo del neurobiólogo peruano, dandole el credito de revelar un misterio que “había confundido a los científicos por mucho tiempo” y “suscita esperanzas para el desarrollo de nuevos fármacos”.
Málaga-Trillo habla de cu hallazgo, como la forma en que “aparecen nuevas posibilidades de buscar un medicamento, una droga que ataque ese proceso que causa la muerte neuronal”; “Ahora tenemos una idea más clara de hacia dónde ir; antes los indicios eran muy confusos”, dice el mismo, no solamente para tratar la ECJ sino también otros males neurológicos como el Alzheimer y el Parkinson.
“Cada uno de estos males posee características muy propias, pero lo que tienen en común es la manera progresiva en que las neuronas se mueren”, declaró, sumando que hace relativamente escaso tiempo desde que investigadores en Estados Unidos encontraran conexiones entre la PrP y el Alzheimer. A ello agrega: “Es decir, se está haciendo evidente que enfermedades aparentemente distintas podrían tener causas comunes. Estos indicios permiten una visión más global del problema”, comentó.
El experto, afirma la factible posibilidad de que a partir de ahora, se inicie la busqueda de un fármaco que estimule la comunicación neuronal, evitando que las células pierdan contacto; “Es por ello que al descubrirse el mecanismo celular que explica la neurodegeneración, nuestro trabajo abre posibilidades para el eventual tratamiento de estos males”. A su parecer, esta cura podría tomar un proceso de investigación que llevaría desde cinco a diez años.
El científico, quien cinco años atrás habría descubierto la presencia de PrP, en peces (originando la duda sobre si éstos también son susceptibles a males neuro-degenerativos infecciosos), explicó que manipuló genéticamente embriones de pez cebra y llego a la conclusión de que la PrP se comporta como un pegamento celular, sin la cual, las células son incapaces de comunicarse.
Málaga-Trillo y el resto de la comunidad científica internacional, seguiran trabajando entonces, sobre lo conocido y lo no tanto conocido, a modo de encontrar pronto, una cura a los males neuro-degenerativos.
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