Dos agujeros negros que orbitan en una misma galaxia son reconocidos por primera vez

La revista Nature ha publicado a principios de mes un artículo con la información brindada por un grupo de astrónomos de Estados Unidos, encabezados por los investigadores Todd Boroson y Tod Lauer. Según los científicos, dos enormes agujeros negros se encuentran orbitando entre sí en el centro de una galaxia lejana.
Si hablamos de agujeros negros, nos referimos a objetos celestes que ejercen atracciones gravitacionales de una fuerza descomunal. En este caso, son dos agujeros negros de carácter masivo que se encuentran orbitando el uno en torno al otro, a aproximadamente 5.000 años luz de distancia de la Tierra. Según los astrónomos, el espacio entre ambos objetos es sólo una décima parte de la que separa a nuestro planeta de la estrella más cercana (unos 3 décimos de año luz). Por otra parte, han informado que la órbita formada entre ellos se genera en ciclos de aproximadamente 100 años de duración. Este nuevo descubrimiento sentará bases para la comprensión de la formación y evolución de agujeros negros masivos en el centro de determinadas galaxias, siendo de mucha utilidad para los estudios astronómicos.
Los científicos autores de la investigación, pertenecientes al Observatorio de Astronomía Óptica Nacional en Tucson (Estados Unidos), indican que seguramente ambos agujeros negros terminen uniéndose, dando origen a uno de mucho mayor tamaño. El menor de ellos, tiene una masa de unos 20 millones de veces más tamaño que la del Sol, mientras que el más grande alcanza una masa total 50 millones de veces más grande que la solar.
Para el desarrollo del trabajo, fue utilizado el telescopio Sloan Digital Sky Survey (SDSS), que se encuentra situado en Nuevo México. Con él, se pudieron localizar los citados agujeros negros buscando entre unos 17.500 quásares que ya se habían descubierto. En la actualidad se conocen más de 100.000 quásares, muchos de ellos situados a miles de millones de años luz y descubiertos gracias a este telescopio de última generación.
Denominamos quásares a las clases más luminosas de los objetos celestes conocidos como galaxias activas. Generalmente, son cientos de veces más brillantes que nuestra Vía Láctea, y se impulsan por la acumulación de material cósmico en los agujeros negros supermasivos situados en sus núcleos. El material no cae directamente dentro del agujero, sino que se unifica en una órbita a su alrededor, formando un disco que otorga lo luminoso de su aspecto.
ArtÃculos relacionados:
